Introducción


Con el gran auge de las TIC en las últimas décadas, hemos decidido hacer un blog sobre este tema con la intención de que pueda llegarle a más gente, no solo a nuestros compañeros y compañeras de magisterio, sino a todo aquel que quiera leerlo. Aunque no solo hemos elegido este tipo de formato por su accesibilidad, sino también por la gran ventaja que ofrece al poder modificar fácilmente la información en cualquier momento y la oportunidad de incluir material audiovisual complementario.


Nuestras razones para elegir este tema se deben, sobre todo, a nuestra curiosidad por este tipo de alumnado tan inusual. Entre otras cosas, nos llamaban mucho la atención algunos rumores que habíamos escuchado sobre la gente superdotada y que no podíamos creer, como es el caso de que pudiesen tener fracaso escolar teniendo una capacidad intelectual tan alta, o que pudiesen ser alumnos no deseados para algunos maestros siendo tan brillantes. Es por eso que, finalmente, lo hemos elegido, para poder investigar el tema y profundizar más en él.


Específicamente, los objetivos que pretendemos alcanzar a lo largo de este proyecto son los siguientes: aclarar el concepto de sobredotación, conocer las características propias de estos alumnos y saber identificarlos, saber cómo actuar y las intervenciones educativas que se llevan a cabo en distintos países.

¿Qué es la sobredotación?



En una conversación ordinaria, si preguntásemos a cualquiera sobre el significado del término sobredotación, seguramente dirían que se trata de una persona cuyas capacidades intelectuales son superiores a las de la media, con un coeficiente intelectual igual o superior a 130, pues eso es lo que está estipulado según la ley.  

Sin embargo, la definición de este concepto no es tan sencilla como parece, puesto que no solo se contempla que un superdotado posea un alto CI y se requiere también de otras habilidades. A lo largo del siglo XX y XXI han surgido diversas teorías tratando de explicarlo y, de entre todas ellas, parece que la más extendida y aceptada es la del modelo de los tres anillos Joseph Renzulli, publicada en 1978. Según dicha teoría, para que una persona sea considerada sobredotada, debe poseer tres características muy relacionadas entre sí: 


1. Alto grado de inteligencia. Supone una mayor capacidad, no solo para aprender con rapidez, sino también para retener y utilizar mejor los conocimientos aprendidos.

2. Alto grado de creatividad. Significa que hay que ser original a la hora de realizar sus planteamientos y sus producciones. 

3. Alto grado de motivación y de dedicación. Si ya de por sí los superdotados tienen una tendencia a aprender velozmente conocimientos comunes, cuando se trata de campos de conocimiento que para ellos son llamativos, su motivación intrínseca les lleva a aumentar su rendimiento, dedicándole más energía y tiempo.



Según F.J. Mönks, esta teoría está incompleta, pues no debemos olvidar que las personas siempre estamos influenciadas por el ambiente que nos rodea, es decir, la familia, los amigos y el colegio. Estos pueden ser un estímulo o un impedimento para el desarrollo del superdotado. Además, conviene saber que la sobredotación está determinada en un 80% por el factor genético.

A pesar de todo esto, conviene dejar claro que estos rasgos de inteligencia, creatividad y motivación no tienen por qué presentarse los tres en un grado altísimo. Casi podríamos afirmar que, si a una buena inteligencia se le añaden dotes creativas y las complementamos con rasgos evidentes de interés y espíritu de trabajo, es muy probable que estemos ante un sobredotado/a en el pleno sentido de la palabra.
Otro problema que tenemos a la hora de definir sobredotación, es la confusión entre este y otros términos similares, como es el caso de precocidad, talento y genio. No obstante, gracias a una investigación llevada a cabo por los doctores de la Universidad de Barcelona, Antoni Castelló y Mercé Martínez, hemos sido capaces de distinguir entre estos cuatro conceptos.

-Sobredotación: como ya hemos dicho antes, se trata de una persona cuyo CI es igual o superior a 130.

-Precocidad: a diferencia de la sobredotación, la precocidad hace referencia a un desarrollo más rápido de lo normal. Sin embargo, cuando los niños maduran, su capacidad intelectual se normaliza y la disincronía desaparece.

-Talento: hace referencia a aquellas personas que destacan notablemente en alguna área determinada. La diferencia entre niños talentosos y niños superdotados es que, mientras que los talentosos solo sobresalen en un área de saber, los superdotados suelen destacar en más de una.

-Genio: son personas con grandes capacidades en inteligencia y creatividad, y que con ellas han conseguido crear una obra genial que transciende a todas las culturas. Por ejemplo, Shakespeare, Darwin, Cervantes, Newton o Picasso.

Características


Antes de nada, debemos destacar que los niños sobredotados forman parte de un grupo muy heterogéneo, es decir, que no todos los sujetos presentan las mismas características. Cada individuo es único y tiene unas características emocionales, sociales e intelectuales propias. A pesar de ello, podríamos hablar de algunas de las características que suelen presentar estos niños y, en algunos casos, algunos de los problemas asociados:
APRENDIZAJE Y DESARROLLO
  • Presentan un desarrollo avanzado. Hay una visible precocidad en los diferentes hitos evolutivos ya desde los primeros meses de vida. Por ejemplo, comienzan a andar y a hablar antes de la edad a la que suelen hacerlo los otros niños de su misma edad. Además, comienzan a interesarse rápidamente por los libros e incluso pueden ser lectores precoces, llegando a ser ávidos lectores.
  • El rendimiento escolar suele ser bueno. Pero cuando existen problemas importantes de motivación pueden llegar a situaciones de bajo rendimiento.
  • Tienen un alto nivel de actividad, pues suelen ser niños inquietos, a veces hiperactivos, generalmente, con necesidades de sueño reducidas. Pero pueden llegar a frustrarse cuando toda la energía que poseen no puede ser canalizada hacia los objetivos de su interés.
  • Aprenden rápida y fácilmente. Su gran memoria les permite absorber literalmente cualquier tipo de información y muestran gran capacidad para la abstracción, el razonamiento lógico, comprender, retener y utilizar la información y los conocimientos adquiridos. Por ello, se vuelven impacientes ante la repetición, pudiendo llegar a aburrirse.
  • Muestran interés por el aprendizaje pero les desagrada la monotonía y las repeticiones, ocasionándoles aburrimiento y frustración.
  • Tienen una gran motivación intrínseca, lo que les lleva a mantener un compromiso con su trabajo, pues siempre disfrutan haciendo aquello que les gusta. Se motivan especialmente cuando las tareas son complicadas y conllevan un cierto desafío, ya que muestran una voluntad de asumir riesgos intelectuales.

PERSONALES
  • Muestran precaución y cautela ante nuevas situaciones, pues suelen sentir mucho temor al fracaso.
  • Tienen un agudo sentido del humor, aunque pueden sentirse confusos si este no es entendido.
  • Son persistentes en la consecución de sus objetivos, así como perfeccionistas y autocríticos en las tareas que realizan y les interesan. Cuando no alcanzan las altas metas u objetivos que se proponen suelen frustrarse y sentir un gran desasosiego, lo que puede llevarles a abandonar la tarea antes que a rebajar el objetivo que se han planteado.
  • También es característico el especial y profundo interés que muestran sobre áreas de conocimiento concretas como pueden ser, entre otras, la naturaleza, el universo o la Tierra, buscando de manera activa y constante información acerca de ellas para satisfacer su curiosidad, sus ganas de aprender y profundizar en los diferentes temas que son de su interés. Incluso pueden actuar de la misma manera en que lo haría un filósofo o un científico, intentando averiguar y dar una explicación lógica a aquello que les interesa.
  • Pueden manifestar un interés y preocupación tempranos por temas morales y sociales propios de los adultos como la justicia, la libertad, el bien y el mal, la religión, la política, etc., así como una gran sensibilidad y empatía respecto a temas como pueden ser el maltrato a personas o animales, la injusticia social, etc.
  • Muestran una enorme curiosidad.
  • Su búsqueda incesante de explicaciones es algo que también les caracteriza. Pero no se conforman con cualquier respuesta y frecuentemente se encuentran ante respuestas ambivalentes, dubitativas o poco precisas por parte de los adultos, lo que aumenta su temor o frustración al no hallar una explicación racional. Por ejemplo, según el libro Desarrollo y educación de los niños superdotados de Yolanda Benito Mate, un niño de un año y ocho meses preguntaba “¿Por qué es de día?, ¿Por qué cambian las hojas de color?, ¿A qué distancia está la luna?”. Por otro lado, un niño de cuatro años preguntaba “¿Qué es vivir?, ¿Qué es la electricidad?, ¿Cómo funciona el teléfono?”
  • Son muy sensibles y necesitan un soporte emocional y afectivo. Necesitan tener éxito y son vulnerables al fracaso, así como al rechazo de sus compañeros.
  • Tienen el sentimiento de “ser diferentes”. Pero si esto lo perciben como algo negativo que les crea problemas les puede llevar a cierto aislamiento con respecto a sus iguales y a nivel social.

CAPACIDADES Y PREFERENCIAS
  • Tienen una gran capacidad de concentración, llegando a ignorar su entorno, sobre todo cuando están inmersos en aquellas actividades y tareas que están relacionadas con los aspectos que entran dentro de su campo de interés.
  • Tienen preferencia por el trabajo individual, costándoles en ocasiones trabajar en equipo, pues tienen una fuerte necesidad de mantenerse independientes y orientados a los propios intereses.
  • Muestran una capacidad precoz para diferenciar entre realidad y fantasía. Suelen plantear tempranamente cuestiones como la inevitabilidad de la muerte y preguntas acerca de historias o cuentos para asegurarse de lo que puede o no ser real o suceder.

INTERACCIÓN SOCIAL
  • Dada su gran comprensión del entorno, suelen mostrar buenas habilidades sociales y pueden desarrollar capacidades de liderazgo en su grupo. No obstante, desde que son muy pequeños pueden verse a sí mismos muy diferentes de los demás y su integración en el grupo puede verse dificultada, en gran medida, por su sofisticado vocabulario, su sentido del humor, su perfeccionismo y, sobre todo, la comprobación de que sus intereses especiales no son compartidos por sus compañeros. Estos problemas pueden agravarse a medida que el niño crece y se acerca a la adolescencia, aumentando la sensación de rechazo, la incomprensión y la baja autoestima.

HABILIDADES
  • Presentan un buen dominio del lenguaje y una elevada comprensión de los mensajes verbales. Se expresan con fluidez y con un vocabulario bastante avanzado y amplio. Incluso pueden aprender sin dificultad varias lenguas. Pero su dominio del discurso puede llegar a ser ofensivo para el otro interlocutor.
  • Tienen una destreza superior para resolver problemas. Las situaciones problemáticas las consideran un reto y utilizan múltiples estrategias para encontrar una solución adecuada.
  • Tienen una gran imaginación y son muy creativos y originales, tal y como se puede observar en las ideas que expresan y en las tareas que realizan como juegos, experimentos, dibujos, etc.

       Queremos volver a remarcar que los niños sobredotados no tienen porqué presentar todas y cada una de las características que acabamos de enunciar.


Disincronías
Además de todas estas características, otro rasgo importante que suele darse en los sobredotados es el desarrollo desigual o disincronías, término descrito por Terrassier en 1994. Estas disincronías pueden ser internas y/o externas (o sociales). Las primeras consisten en que el desarrollo de las diferentes áreas de los niños con sobredotación no sigue un curso homogéneo, es decir, hay discrepancias o desequilibrios en los ritmos del desarrollo intelectual, afectivo y motor. Las disincronías externas son las referentes a las dificultades específicas que estos niños pueden encontrarse en la relación con su medio.

Es importante que los maestros conozcan la existencia de las disincronías para poder comprender mejor el desarrollo de estos niños, las conductas que puedan presentar en el aula y para poder dar una respuesta adecuada.

Dentro de la disincronía interna podemos diferenciar varios subtipos:
  • Disincronía inteligencia-psicomotricidad: Se produce cuando el desarrollo psicomotor no se da con la misma precocidad con la que se da el desarrollo intelectual. Los niños sobredotados suelen ser más precoces para la lectura que para la escritura. El realizar sus primeros intentos de escritura prematuramente, provoca que tengan torpeza en los movimientos que deben realizar con la mano (la letra es irregular o ilegible) y encuentran dificultades para coordinar la escritura con su natural y rápido ritmo mental, pues las adquisiciones motrices pueden desarrollarse más tarde.
  • Disincronía lenguaje-razonamiento: Se da cuando la capacidad de razonamiento se encuentra por delante de la capacidad del lenguaje para explicar lo que sabe o ha entendido. Es por ello que en los test no verbales suelen alcanzar puntuaciones mayores que en los test verbales, pues los primeros miden el pensamiento inteligente y no “el saber”. En definitiva, se podría decir que piensan más rápido de lo que pueden expresar con palabras.
  • Disincronía afectivo-intelectual: Es frecuente que el afecto y la inteligencia no se desarrollen paralelamente. Los niños superdotados pueden utilizar su gran capacidad intelectual para camuflar su inmadurez emocional, pero esta puede emerger en momentos clave en los que el niño no puede aliviar su angustia y su ansiedad ni con su gran capacidad de razonamiento.

En lo que se refiere a la disincronía externa o social encontramos: 
  • Disincronía niño-escuela: Tiene lugar cuando hay un desequilibrio entre la velocidad del desarrollo mental del sobredotado y la del resto de la clase, lo cual conlleva que su ritmo de aprendizaje también sea superior al de sus compañeros. Si en esta situación se tratara a todos los alumnos como si fuesen iguales, esto perjudicará al desarrollo de las potencialidades del sobredotado.
  • Disincronía niño-familia: Muchos padres esperan que el niño sobredotado se comporte de acuerdo a su edad, y aunque suelen ser los primeros en reconocer que su hijo lo es, puede que no estén preparados y que les falten recursos para hacer frente a las necesidades de estos niños.
  • Disincronía niño-otros niños: Los niños sobredotados tienden a buscar amigos con el mismo nivel intelectual. Por ello, la mayoría de las veces elegirán a niños más mayores o adultos para los juegos de interior o para mantener una conversación, pues les parecen más interesantes los diálogos que establecen con ellos. Sin embargo, para los juegos de exterior, aquellos que requieren de cierta actividad física, elegirán a niños de su misma edad, ya que físicamente no destacan tanto respecto a sus compañeros.